Dolor

Entender y definir el dolor

El nivel de dolor que sufren las personas con la misma enfermedad o lesión puede variar mucho. Algunas personas parecen más predispuestas al dolor, mientras que otras parecen ser inmunes. Estas diferencias pueden ser reflejo de la educación o cultura de cada persona. Sin embargo, cada vez existen más pruebas de que la respuesta al dolor tiene mucho que ver con nuestros genes, y por supuesto, no tenemos control sobre ellos.

El dolor crónico es un fenómeno confuso, difícil de definir debido a la naturaleza subjetiva e individual de la experiencia dolorosa. Se define como un fenómeno complejo y multifactorial, con dolor continuo o intermitente que persiste más de 6 meses tras la lesión y/o tras el curso normal de una enfermedad aguda, que se asocia con procesos patológicos crónicos, que no responde a los métodos rutinarios para control del dolor y del que nos se prevé curación.

¿POR QUÉ TENGO DOLOR?


Esta es una de las preguntas más frecuentes entre las personas que sufren dolor, y no es fácil de responder. El dolor suele ser una señal de alerta para evitar un peligro o de que algo no funciona correctamente en nuestro organismo. Es lógico asumir q si tratamos el origen de las molestias, el dolor desaparecerá. Pero ¿qué pasa si no lo hace? ¿qué pasa cuando no puede encontrarse ningún problema o enfermedad como origen del dolor?. En esta situación tan frecuente, tratar y eliminar el dolor son los objetivos principales, pero si no es posible solucionar estos aspectos, siempre quedan alternativas para mejorar la calidad de vida de la persona que sufre dolor.

CAUSAS DEL DOLOR


En ocasiones, el dolor crónico es consecuencia de un cambio o enfermedad persistente en los tejidos, como por ejemplo la artritis, pero otras veces es consecuencia de una alteración o cambio en el propio sistema. Esto puede suceder, por ejemplo, si ha habido una lesión en los nervios. Algunos casos son consecuencia de dolor nervioso, como la diabetes o herpes. La cirugía de la mama o en la zona del tórax, o la amputación de alguna extremidad, puede dejarle un dolor parecido a una sensación de quemazón persistente o descargas eléctricas.

El dolor crónico es un trastorno multifactorial que abarca componentes tanto físicos como psicológicos, que afecta a todas las esferas de la vida cotidiana, produciendo ansiedad, movilidad reducida, alteraciones del sueño y del apetito y depresión. Estos síntomas están asociados a una disminución en la calidad de vida de los pacientes y a una limitación laboral y de la función social

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