Clínica del dolor IMD -Instituto Madrileño del Dolor

El Instituto Madrileño del Dolor es una unidad especializada en el diagnóstico y tratamiento del dolor crónico, donde médicos con amplia experiencia y conocimientos específicos, estudian y valoran en una amplia dimensión, los problemas del dolor rebelde crónico y plantean la estrategia a seguir en cada caso. Conseguir un diagnóstico correcto y precoz del dolor crónico es crucial para encontrar el tratamiento adecuado y para aliviar sus síntomas.

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En el Instituto Madrileño seguimos unas pautas claras para aliviar el dolor crónico. En nuestra clínica del dolor, especializada en este área, encontrará la mejor atención con los mejores profesionales.

El Instituto Madrileño del Dolor es un concepto revolucionario en el tratamiento del dolor, basado en la consulta única o de alta resolución . En nuestra clínica del dolor trabajamos basándonos en un proceso asistencial ambulatorio, en el que queda establecido un diagnóstico junto con su correspondiente tratamiento y reflejados ambos en un informe clínico. Estas actividades se realizan en una sola jornada y en un tiempo aceptado por el usuario, siempre tras recibir información médica adecuada y oportuna.

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Nuestros objetivos para un tratamiento eficaz del dolor crónico

En el Instituto Madrileño del Dolor nos situamos a la vanguardia en el tratamiento multidisciplinar del dolor. Proporcionamos terapias avanzadas y atención integrada junto con un enfoque personalizado de cada caso, ayudando a los pacientes a minimizar su dolor y reanudar tantas actividades normales como sea posible.

Existen pocos tratamientos curativos en medicina, y no podemos prometer que nuestros pacientes estarán completamente libres de dolor, pero podemos ofrecer la mejor posibilidad de controlar eficazmente el dolor para que el dolor no sea una carga. Nuestro objetivo es disminuir con éxito el dolor de cada paciente, para que puedan disfrutar de una vida lo más plena posible, ya sea ayudando a un paciente con cáncer a dormir toda la noche sin interrupción por el dolor o permitiendo que un paciente con artritis participe en actividades con sus nietos.

¿QUÉ ES EL DOLOR CRÓNICO?

Esta es una pregunta que hacen frecuentemente quienes sufren dolor, y a veces no es fácil de responder. El dolor es un aviso del cuerpo de que algo marcha mal, pero a veces este sistema no funciona y emite una señal de alerta que es innecesaria o desproporcionada en relación con la enfermedad subyacente. De hecho, en ocasiones se produce una señal de alarma de dolor sin que exista realmente una enfermedad o lesión desencadenante.

No hay un momento concreto a partir del cual pueda afirmarse que un dolor se ha transformado en crónico. En términos generales, se entiende que hay dolor crónico cuándo éste se prolonga durante más de seis meses y no se alivia con tratamientos habituales.

El dolor crónico es complejo, no finaliza cuando cesa la causa que lo originó, sino que persiste en el tiempo y afecta a las esferas emocional, laboral y familiar. El dolor crónico es una enfermedad en sí misma, pero una enfermedad invisible. El 35% de los pacientes viven con dolor durante toda su vida: en la espalda, en la cabeza, en articulaciones, en la zona pélvica…ninguna parte del cuerpo está a salvo.

La complejidad en el tratamiento del dolor crónico se debe a que el dolor está regulado por el propio cerebro.

El dolor crónico también puede deberse a una enfermedad activa, como sucede con el dolor de espalda o de piernas (un dolor que se siente en la espalda o en las piernas que puede ser debido a enfermedades de columna), el síndrome del dolor regional complejo (que suele presentarse en los pies o en las manos tras una lesión, como la fractura de un hueso), el dolor que sigue a una intervención quirúrgica (que haya causado lesiones nerviosas) o las neuropatías dolorosas (trastornos neurológicos debidos a lesiones de los nervios que generan dolor crónico intenso)

No existe una cura definitiva para el dolor crónico, pero las técnicas de neuromodulación nos permitan disminuir las memorias que no nos interesan

 

CONSULTA DE ALTA RESOLUCIÓN

El dolor crónico es un problema de salud. Aunque el dolor agudo puede considerarse un síntoma de una enfermedad o lesión, el dolor crónico es una pérdida específica de salud, que constituye una enfermedad por sí mismo. El dolor crónico afecta a un elevado porcentaje de la población, pero habitualmente no está diagnosticado y generalmente no está adecuadamente tratado. Es frecuente que los pacientes con dolor crónico hayan acudido a varias consultas de especialistas o al fisioterapeuta, pero en muchos casos el paciente sigue sin tener un diagnóstico preciso de su dolor, desconoce en que consiste su problema, o no se le ha propuesto un tratamiento adecuado para resolver o aliviar su sintomatología.

En el Instituto Madrileño del Dolor ofrecemos a nuestros pacientes una consulta de alta resolución del dolor crónico. La consulta de alta resolución permite un diagnóstico rápido y certero, ofrece recomendaciones y agiliza el tratamiento en la primera visita en un elevado porcentaje de casos.

La consulta única de alta resolución consiste en:

  1. Entrevista clínica y exploración física completa, dirigida específicamente a su dolor crónico. Hay pacientes que para el diagnóstico de certeza van a necesitar otro tipo de pruebas complementarias como analíticas y resonancia magnética que precisarán una nueva consulta, pero en todo caso es posible una aproximación diagnóstica antes de tener pruebas más específicas. 
  2. Diagnóstico de presunción: con los dos puntos anteriores se puede establecer un juicio diagnóstico. Lo primero que necesita el paciente con dolor crónico es que alguien le explique con exactitud cuáles son los mecanismos de su dolor, para que procure entender por qué le duele y qué le sucede y así comenzará a disminuir su miedo y su angustia, lo que se traducirá en cierta mejoría. 
  3. Propuesta de tratamiento: en función del diagnóstico y las características del paciente y de su dolor, se elabora un plan terapéutico sistemático, que incluye: 
    • Recomendaciones generales de cuidado personal, ejercicio físico y fisioterapia. 
    • Medicación. El dolor crónico tiene un tratamiento farmacológico que permite controlar en cierta medida su intensidad y periodicidad. Existe un protocolo específico para su tratamiento, en el que se contemplan tres tipos de medicamentos que se utilizan de forma escalonada en la medida en que los anteriores pierden su eficacia: analgésicos periféricos, analgésicos opioides débiles y los analgésicos opioides potentes, al que pertenecen la morfina y sus derivados. Además de los analgésicos, puede recurrirse a medicamentos que sin ser analgésicos, pueden tener una acción de este tipo: antidepresivos, anticonvulsivantes, corticoides, etc. 
    • Técnicas intervencionistas. En el Instituto Madrileño del Dolor somos médicos anestesiólogos especialistas en el tratamiento intervencionista del dolor. Hasta un 80% de los pacientes encuentran beneficio en el control del dolor con algún tipo de técnica intervencionista o infiltración. Los bloqueos nerviosos con anestésicos locales, neuromodulación o neurolisis, pueden emplearse con fines diagnósticos, para determinar la génesis del dolor crónico y pronósticos (bloqueos selectivos de raíces nerviosas); terapéuticos para alivio del dolor a largo plazo (bloqueos neurolíticos, ablación por radiofrecuencia) o incluso con fines profilácticos, para ayudar a prevenir la memoria dolorosa.Las técnicas de infiltración no precisan ingreso y la mayoría pueden realizarse en la propia consulta del Instituto Madrileño del DolorAunque hay carencia de uniformidad en las indicaciones del bloqueo neural, se acepta que un 50 – 80% de los pacientes reciben beneficios. Algunos de los procedimientos regionales más empleados en la práctica se revisan a continuación:
      • Información y consentimiento para el procedimiento 
      • Preparación. La preparación incluye habitualmente la canalización de una vena, la administración de algún medicamento para disminuir la ansiedad y la toma de las constantes vitales. 
      • Procedimiento. A continuación pasaremos a la sala de procedimientos.  Allí su médico preparará la zona a infiltrar con las correctas medidas de esterilidad y le aplicará un poco de anestesia local y realizaremos, en un ambiente confortable y relajante, el procedimiento intervencionista guiado por técnicas de imagen, lo que nos asegura una óptima localización de la lesión y del lugar de infiltración. 
      • Tras la técnica y vuelta a la vida normal. Tras la técnica, el paciente permanecerá un corto tiempo en observación y tras evaluación de las constantes y retirada de la vía intravenosa, puede volver a su vida normal el mismo día de la infiltración. En algunos casos puede notar una leve molestia en el lugar de punción, que suele responder a analgésicos habituales. 
  4. Informe médico. tras la consulta de alta resolución, se elabora un informe completo con la historia, exploración, pruebas complementarias, diagnóstico, tratamiento y recomendaciones para el paciente.

Con estos 4 puntos conseguimos, en la mayoría de los casos, establecer un diagnóstico probable, que el paciente comprenda que es lo que le sucede y comenzar con un tratamiento específico y certero contra el origen de su dolor en el mismo día de la consulta. En el IMD intentamos sistematizar el proceso para ofrecerlo en una sola consulta con un trato profesional y cercano, ponemos especial énfasis en la explicación del proceso con palabras sencillas que pueda entender todo el mundo, evitando la complejidad del lenguaje médico, lo cual mejora el conocimiento de la enfermedad por parte del paciente y mejora los resultados y ofrecemos la posibilidad de comenzar con el tratamiento intervencionista el mismo día de la consulta.

Tratamiento intervencionista del dolor

Nuestros objetivos para un tratamiento eficaz del dolor crónico

En el Instituto Madrileño del Dolor nos situamos a la vanguardia en el tratamiento multidisciplinar del dolor. Proporcionamos terapias avanzadas y atención integrada junto con un enfoque personalizado de cada caso, ayudando a los pacientes a minimizar su dolor y reanudar tantas actividades normales como sea posible.

Existen pocos tratamientos curativos en medicina, y no podemos prometer que nuestros pacientes estarán completamente libres de dolor, pero podemos ofrecer la mejor posibilidad de controlar eficazmente el dolor para que el dolor no sea una carga. Nuestro objetivo es disminuir con éxito el dolor de cada paciente, para que puedan disfrutar de una vida lo más plena posible, ya sea ayudando a un paciente con cáncer a dormir toda la noche sin interrupción por el dolor o permitiendo que un paciente con artritis participe en actividades con sus nietos.

¿QUÉ ES EL DOLOR CRÓNICO?

Esta es una pregunta que hacen frecuentemente quienes sufren dolor, y a veces no es fácil de responder. El dolor es un aviso del cuerpo de que algo marcha mal, pero a veces este sistema no funciona y emite una señal de alerta que es innecesaria o desproporcionada en relación con la enfermedad subyacente. De hecho, en ocasiones se produce una señal de alarma de dolor sin que exista realmente una enfermedad o lesión desencadenante.

No hay un momento concreto a partir del cual pueda afirmarse que un dolor se ha transformado en crónico. En términos generales, se entiende que hay dolor crónico cuándo éste se prolonga durante más de seis meses y no se alivia con tratamientos habituales.

El dolor crónico es complejo, no finaliza cuando cesa la causa que lo originó, sino que persiste en el tiempo y afecta a las esferas emocional, laboral y familiar. El dolor crónico es una enfermedad en sí misma, pero una enfermedad invisible. El 35% de los pacientes viven con dolor durante toda su vida: en la espalda, en la cabeza, en articulaciones, en la zona pélvica…ninguna parte del cuerpo está a salvo.

La complejidad en el tratamiento del dolor crónico se debe a que el dolor está regulado por el propio cerebro.

El dolor crónico también puede deberse a una enfermedad activa, como sucede con el dolor de espalda o de piernas (un dolor que se siente en la espalda o en las piernas que puede ser debido a enfermedades de columna), el síndrome del dolor regional complejo (que suele presentarse en los pies o en las manos tras una lesión, como la fractura de un hueso), el dolor que sigue a una intervención quirúrgica (que haya causado lesiones nerviosas) o las neuropatías dolorosas (trastornos neurológicos debidos a lesiones de los nervios que generan dolor crónico intenso)

No existe una cura definitiva para el dolor crónico, pero las técnicas de neuromodulación nos permitan disminuir las memorias que no nos interesan

 

CONSULTA DE ALTA RESOLUCIÓN

El dolor crónico es un problema de salud. Aunque el dolor agudo puede considerarse un síntoma de una enfermedad o lesión, el dolor crónico es una pérdida específica de salud, que constituye una enfermedad por sí mismo. El dolor crónico afecta a un elevado porcentaje de la población, pero habitualmente no está diagnosticado y generalmente no está adecuadamente tratado. Es frecuente que los pacientes con dolor crónico hayan acudido a varias consultas de especialistas o al fisioterapeuta, pero en muchos casos el paciente sigue sin tener un diagnóstico preciso de su dolor, desconoce en que consiste su problema, o no se le ha propuesto un tratamiento adecuado para resolver o aliviar su sintomatología.

En el Instituto Madrileño del Dolor ofrecemos a nuestros pacientes una consulta de alta resolución del dolor crónico. La consulta de alta resolución permite un diagnóstico rápido y certero, ofrece recomendaciones y agiliza el tratamiento en la primera visita en un elevado porcentaje de casos.

La consulta única de alta resolución consiste en:

  1. Entrevista clínica y exploración física completa, dirigida específicamente a su dolor crónico. Hay pacientes que para el diagnóstico de certeza van a necesitar otro tipo de pruebas complementarias como analíticas y resonancia magnética que precisarán una nueva consulta, pero en todo caso es posible una aproximación diagnóstica antes de tener pruebas más específicas. 
  2. Diagnóstico de presunción: con los dos puntos anteriores se puede establecer un juicio diagnóstico. Lo primero que necesita el paciente con dolor crónico es que alguien le explique con exactitud cuáles son los mecanismos de su dolor, para que procure entender por qué le duele y qué le sucede y así comenzará a disminuir su miedo y su angustia, lo que se traducirá en cierta mejoría. 
  3. Propuesta de tratamiento: en función del diagnóstico y las características del paciente y de su dolor, se elabora un plan terapéutico sistemático, que incluye: 
    • Recomendaciones generales de cuidado personal, ejercicio físico y fisioterapia. 
    • Medicación. El dolor crónico tiene un tratamiento farmacológico que permite controlar en cierta medida su intensidad y periodicidad. Existe un protocolo específico para su tratamiento, en el que se contemplan tres tipos de medicamentos que se utilizan de forma escalonada en la medida en que los anteriores pierden su eficacia: analgésicos periféricos, analgésicos opioides débiles y los analgésicos opioides potentes, al que pertenecen la morfina y sus derivados. Además de los analgésicos, puede recurrirse a medicamentos que sin ser analgésicos, pueden tener una acción de este tipo: antidepresivos, anticonvulsivantes, corticoides, etc. 
    • Técnicas intervencionistas. En el Instituto Madrileño del Dolor somos médicos anestesiólogos especialistas en el tratamiento intervencionista del dolor. Hasta un 80% de los pacientes encuentran beneficio en el control del dolor con algún tipo de técnica intervencionista o infiltración. Los bloqueos nerviosos con anestésicos locales, neuromodulación o neurolisis, pueden emplearse con fines diagnósticos, para determinar la génesis del dolor crónico y pronósticos (bloqueos selectivos de raíces nerviosas); terapéuticos para alivio del dolor a largo plazo (bloqueos neurolíticos, ablación por radiofrecuencia) o incluso con fines profilácticos, para ayudar a prevenir la memoria dolorosa.Las técnicas de infiltración no precisan ingreso y la mayoría pueden realizarse en la propia consulta del Instituto Madrileño del DolorAunque hay carencia de uniformidad en las indicaciones del bloqueo neural, se acepta que un 50 – 80% de los pacientes reciben beneficios. Algunos de los procedimientos regionales más empleados en la práctica se revisan a continuación:
      • Información y consentimiento para el procedimiento 
      • Preparación. La preparación incluye habitualmente la canalización de una vena, la administración de algún medicamento para disminuir la ansiedad y la toma de las constantes vitales. 
      • Procedimiento. A continuación pasaremos a la sala de procedimientos.  Allí su médico preparará la zona a infiltrar con las correctas medidas de esterilidad y le aplicará un poco de anestesia local y realizaremos, en un ambiente confortable y relajante, el procedimiento intervencionista guiado por técnicas de imagen, lo que nos asegura una óptima localización de la lesión y del lugar de infiltración. 
      • Tras la técnica y vuelta a la vida normal. Tras la técnica, el paciente permanecerá un corto tiempo en observación y tras evaluación de las constantes y retirada de la vía intravenosa, puede volver a su vida normal el mismo día de la infiltración. En algunos casos puede notar una leve molestia en el lugar de punción, que suele responder a analgésicos habituales. 
  4. Informe médico. tras la consulta de alta resolución, se elabora un informe completo con la historia, exploración, pruebas complementarias, diagnóstico, tratamiento y recomendaciones para el paciente.

Con estos 4 puntos conseguimos, en la mayoría de los casos, establecer un diagnóstico probable, que el paciente comprenda que es lo que le sucede y comenzar con un tratamiento específico y certero contra el origen de su dolor en el mismo día de la consulta. En el IMD intentamos sistematizar el proceso para ofrecerlo en una sola consulta con un trato profesional y cercano, ponemos especial énfasis en la explicación del proceso con palabras sencillas que pueda entender todo el mundo, evitando la complejidad del lenguaje médico, lo cual mejora el conocimiento de la enfermedad por parte del paciente y mejora los resultados y ofrecemos la posibilidad de comenzar con el tratamiento intervencionista el mismo día de la consulta.

Tratamiento intervencionista del dolor